Sufrámosle un día más, un solo día.

GREGORIA

Y es mucho... ¡jinojo!

ESCENA III

EL CONDE, SENÉN

EL CONDE, serenándose.

Siéntate aquí, Senén... Tengo que hablar contigo.

SENÉN, con fatuidad, sentándose.

Nada más temible que esta plebe hinchada, señor; estos patanes hartos de bazofia, que porque han logrado reunir cuatro cuartos se atreven a medirse con las personas comilfot...

EL CONDE