Y si me dejase Gregoria, te haría un arroz... que te chupabas los dedos.
EL CONDE, sonriendo benévolo.
Bien, bien... Vaya, posees el genio de dos artes muy difíciles: la pintura y la culinaria.
DOLLY, haciendo una graciosa reverencia.
Para servir a usía, señor Conde.
NELL
Mientras nosotras estemos aquí, no te faltará nada, papaíto.
EL CONDE, a Dolly.
Pues aplícate, hija, aplícate, y serás una excelente cocinera. Quizás te conviene más de lo que tú crees. ¿Y Nell, no guisa?
NELL