El león de Albrit, que no teme las fieras, pero siente repugnancia de las alimañas inferiores, tendrá que buscar otra cueva.

EL CURA

A propósito de cuevas, el Prior de Zaratán, que, entre paréntesis, quedó ayer encantadísimo de la exquisita cordialidad con que usted le recibió, nos invita hoy a tomar un bocadillo en su Monasterio.

EL CONDE

¿A mí también?

EL CURA

A usted principalmente. Iremos Monedero, Angulo y yo, en calidad de séquito, de cortesanos o chambelanes de Vuestra Señoría, por no decir Majestad.

EL CONDE

Gracias... Pues no me opongo. A cortesía nadie me gana. Visitaré gustoso el Monasterio.

EL CURA, a Nell, que le hace señas.