Ya lo ves: arreglándote la leonera. ¿No has reparado que esa bribona de Gregoria, ni limpia aquí, ni barre?... Toda la casa la tiene como una tacita de plata, menos esta alcoba tuya, que debiera ser el sagrario...
EL CONDE
Hija mía, como no veo bien...
DOLLY
Te digo que la maldad de esta gente me subleva... Entérate de lo que he dispuesto. Entre la Pacorrita y yo hemos traído el lavabo bueno, que esos indinos quitaron de aquí para ponerlo en nuestro cuarto. Luego te mudaremos la cama, poniéndola en aquel rincón, para que estés más resguardadito del aire que entra por las rendijas de la ventana.
EL CONDE, embelesado.
¡Admirable! ¿Y a ti se te ha ocurrido todo eso?
DOLLY
Todito ha salido de esta cabeza.
EL CONDE, besándola.