NELL, en quien por el momento puede más la curiosidad que el anhelo de divertirse.
Bueno: pues aquí me estoy.
SENÉN
Por esta noche, me limito a consignar... y esta es noticia adquirida en los centros oficiales... que la señora Condesa ha decidido presentar a sus niñas en sociedad.
NELL
Tú me engañas, Senén maldito. ¡Oh! Pues si eso fuera verdad, y acertaras... vamos, te regalaría yo muy pronto un alfiler de corbata mejor que ese que llevas... ¿Hablas en broma?
SENÉN, radiante de fatuidad.
Hablo con toda la seriedad propia de mi carácter. Y si la señorita me promete guardar secreto, le diré otra cosa. Pero ha de asegurarme que esto no saldrá de entre los dos... ¿Palabra?
NELL
Palabra... y el alfiler si resulta que no me engañas. (Senén remusga, haciéndose de rogar.) Maldito, habla de una vez... Vamos, no sé qué te haría.