Es verdad; pero...

DOLLY

¿Qué dices...?

VENANCIO

Digo que, a pesar de todo, por esta noche le alojaremos y le serviremos.

DOLLY, con brioso arranque.

¿Cómo se entiende? ¡Por esta noche! Por esta y por todas las noches del mundo, mientras nosotras estemos aquí. La casa es tuya, es verdad; pero somos tus amas nosotras, mi hermana y yo: somos tus amas, ¿lo entiendes bien? A excepción de esta huerta, las tierras que cultivas y que tienes en arrendamiento casi de balde, o en administración, nuestras son, nuestras. Somos las herederas de la casa de Laín, y tú, Venancio, y tú, Gregoria, servís a mi abuelo, no por caridad, que caridad está visto que no tenéis, sino porque yo os lo mando, ¿lo entendéis bien? yo os lo mando... (Repite el concepto con firme autoridad.)

VENANCIO

La que manda... es...

GREGORIA