EL ALCALDE

Vaya, no marees, y dinos lo que sepas.

EL CURA

¿Pero cómo puede usted saber...? ¿Acaso tiene espías en Verola?

EL ALCALDE

Los tiene en todas partes. Son corresponsales que le escriben, y hasta le ponen telegramas.

CONSUELITO

Espías, no; pero tengo mi representación en Verola. ¿Cómo no, habiendo allí tanta gente gorda de la que da que hablar, y estando además Lucrecia, que por sí se basta y se sobra para dar materia a setenta corresponsales?

LA ALCALDESA

Pues suelta la sin hueso. Abre la espita. ¿Qué ha ocurrido?