EL ALCALDE
Eso no: el corresponsal de mi prima en Verola es un punto que sabe su obligación.
LA ALCALDESA, riendo.
Tadea, la planchadora de los Donesteve.
EL ALCALDE
Y que no se descuida. Larga unas cartas de seis pliegos, llenos de garabatos, que parecen una alambrera. Esta sola los entiende.
CONSUELITO
Y que no se le escapa nada. Antes de la gresca, los Donesteve y Lucrecia habían concertado casar a Nell con el Marquesito de Breda, primogénito de Utrech.
EL CURA
Buena boda. ¿Y a Dolly?