DOLLY
¡Ay, no, que es muy pesado! (Tirando piedras.) A mí, bribón; baja, ven acá... (El perro cree de su obligación ladrar fuertemente al libro para que baje.)
NELL, sintiendo pasos.
Basta, Dolly. Viene gente... ¡Qué vergüenza! Te tomarán por una desarrapada del pueblo.
DOLLY
¿Y qué me importa?
NELL
Que te estés quieta. (Mirando a lo largo del sendero.) Aquí viene un señor, un hombre... por el camino que baja de Polan, ¿ves?... Mira. (Aparece por entre los robles el Conde de Albrit, con lento paso.)
DOLLY
No le veo.