DOLLY

¡Ay, Nell, yo conozco esa cara!...

NELL

Y yo también. Yo le he visto en alguna parte... ¡Ay, ay! (Se juntan las dos, como para protegerse mutuamente.) Ahora se adelanta... Nos hace señas...

DOLLY

Parece que llora. ¡Pobre señor!...

EL CONDE, con voz grave, avanzando.

Preciosas niñas, no me tengáis miedo. ¿Sois Leonor y Dorotea?

NELL

Sí, señor: así nos llamamos.