NELL, envaneciéndose.

Pues si alguna autoridad tengo sobre ti, oye lo que te digo, y hazlo, hazlo por Dios... Acepta el recogimiento de Zaratán.

EL CONDE, lastimado en lo más vivo.

Adiós, Nell... Vete con tu madre.

NELL

En Zaratán estarás muy bien.

CONSUELITO, metiendo su cucharada.

Como un príncipe, como un emperador.

NELL

Vendremos a verte.