SENÉN, con malicia indiscreta, que resulta más antipática por lo pedantesco de la expresión.
Y de que no seríamos justos achacando a Jerusa el pecado de la ingratitud, tenemos hoy una prueba elocuente, señor Conde, porque, sabida con antelación la llegada de la señora Condesa de Laín, se le prepara un recibimiento entusiasta, cual corresponde a quien tan grande fomento ha dado a los intereses materiales y morales de esta villa. Saldrá el Alcalde a la estación...
EL CONDE
Y se dispararán cohetes. Todo eso está muy en carácter.
NELL, impaciente.
¡Cohetes, música...! Vamos, vamos pronto.
DOLLY
Abuelito, por aquí, si quieres que vayamos derechos a la Pardina.
EL CONDE
¿Estamos ya en la loma que llaman la Asomada?