Electra. Que conste... Ea, voy y vuelvo volando. (Con suma ligereza, cantando, se va por la puerta de la derecha, hacia el interior de la casa. A punto que ella sale entra el Operario por el fondo.)
ESCENA III
Máximo, el Operario.
Máximo. ¿Qué hay?
Operario. Señor, hoy ha vuelto ese caballero... el señor Marqués de Ronda.
Máximo. ¿Y cómo no ha pasado?
Operario. Me preguntó si podría ver a usted... Respondile que tenía visita... Y él, así como si fuera de casa, sin picardía, dijo: «Ya sé... la señorita Electra. No me parece bien pasar ahora...» Y se fue.
Máximo (vivamente). Lo siento. ¿Por qué no le anunciaste? ¡Pero qué tonto!
Operario. Dijo que volvería.
Máximo. Pues si vuelve, aunque esté aquí la señorita Electra, y mejor aun si está, le dejas paso franco.