Electra (con efusión de cariño). Me vuelvo loca. Que le cuides, Patros; mira que...
Patros. Ahora le llevaré dos bollitos.
Electra. No, no: que eso ensucia el estómago... Le llevarás una sopita...
Electra. Es verdad. ¡Ah! Pides para mí una taza de leche.
Patros. Eso. Y se la doy en cuanto despierte.
Electra. Aquí tienes el papel y el lápiz para que haga sus garabatitos... Es lo que más le entretiene... Luego, esta noche, aprovechando una ocasión, le traeremos a mi cuarto y dormirá conmigo.
Cuesta (cerrando la carta). Ya he concluido.
Electra. Perdone un momento, Don Leonardo. (Aparte a Patros.) No te separes de él... Mucho cuidado. Si Don Leonardo no me entretiene mucho, antes de vestirme iré a darle un besito.
Cuesta. Patros...