Electra. ¡Ay, no!
Cuesta. Por Dios, tenga usted confianza conmigo.
Electra. Ahora no puedo. Tengo que vestirme.
Cuesta. Bueno: ya hablaremos.
Electra (medrosa, mirando al foro). ¿Vendrá mi tía?
Cuesta. Vístase usted... y mañana...
Electra. Sí, mañana. Adiós. (Corre hacia la derecha. Movida de una repentina idea, da media vuelta.) Antes tengo que... (Aparte.) No puedo vencer la tentación. Quiero darle otro besito. (Vase corriendo por la izquierda. Cuesta la sigue con la vista. Suspira.)
ESCENA XI
Cuesta, Don Urbano, Evarista; después Electra.
Cuesta (recogiendo sus papeles). ¡Qué felicidad la mía si pudiese quererla públicamente!