Don Urbano. ¿Y el crío, dónde está?
Balbina. En el cuarto de Patros le escondió la señorita con el propósito de llevárselo por la noche a su cuarto, y tenerle allí consigo. (Risas de los caballeros, menos Pantoja, que frunce el ceño). Despertó el chiquillo hace poco, y Patros le dio un bizcocho para que se entretuviera... Yo que lo oigo... acudo allá, y me le veo... ¡Virgen...! quiero cogerle, él no se deja... tengo que darle azotes...
Electra (corriendo hacia la izquierda con instintivo impulso). ¡Alma mía!
Pantoja (quiere detenerla). No.
Evarista (la coge por un brazo). Aguarda.
Balbina (en la puerta de la izquierda). Desde aquí se oyen sus chillidos.
Electra. ¡Pobrecito mío!
Evarista. Que le lleven a su casa.
Electra. Nadie le toque... Es mío. (Forcejeando se desprende de Evarista y Pantoja, que quieren sujetarla, y con veloz carrera se va por la izquierda.)