Fastidiosos por agradecidos.

Orozco.

Quita allá. No es para tanto. Cuando las acciones comunes se consideran actos dignos de alabanza, es que el nivel moral desciende hasta lo increíble. Y ahora que estamos solos, hablaremos. Tenía yo ganas de que echásemos un párrafo.

Federico, sombrío.

Y yo también.

Orozco.

Por cierto que..., y perdona que me entrometa en tus asuntos..., creo que debiste contemporizar con ese pobrecillo Luis, tu futuro cuñado. Ya no puedes impedir el parentesco. La sociedad sanciona los matrimonios desiguales en cuanto se convence de que no puede impedirlos. ¿Por qué has de ser tú menos que la colectividad?

Federico, con ardor.

¿Otra vez el mismo asunto? Soy un anticuado, y no admito en la intimidad de mi familia á personas de esa clase, de esos hábitos y de esos procedimientos amorosos, los cuales acusan una extracción villana y grosera. Y no tengo más que decir.

Orozco.