JORNADA SEGUNDA
ESCENA PRIMERA
Antesala de un círculo de recreo. Sucesivamente cambia en escalera, en calle y en café, según se indica.
Federico Viera, Manolo Infante.
Federico, que sale por el fondo.
¡Maldita sea mi suerte! ¡Necio de mí! Debí prever este desastre, pues cuando nos amenaza un día de prueba, la noche que le precede es siempre una noche de perros. Las desdichas, como las venturas, no vienen nunca solas: vienen en parejas, como la Guardia civil. Si mañana (debo decir hoy, porque son las dos) ha de ser para mí un día tremendo, ¿cómo no calculé que esta noche no podía ganar? Las vísperas de los días malos son... peores. (Un lacayo le pone el abrigo.)
Infante, que entra por la derecha, como viniendo de la calle.
¡Hola..., Federico el Grande..., qué oportunidad!...
Federico.