Virgilio Nolasco: Vita del Patriarca Sant Ignatio di Lojola, cap. VI. Venecia, 1701

Adriano Sireo: Apophtegmatum Sti Ignatii, libro I.

[69] Monum. Ignat., serie cuarta, I.

[70] San Ignacio en Manresa.

[71] Heterodoxos, tomo II, libro V, cap. primero, párrafo primero.

[72] Sus principales obras fueron: Comentarios a la Sagrada Escritura, entre los que sobresale la Exposición de los salmos de David y el Tratado de remedios contra tentationes spirituales novissimi temporis. (Annales ordinis cartuniensis ab anno 1084 ad annum 1429. Auctore Carolo lo Contenlx, cartusiano. Monostroli. MDCCCXC, páginas 231-234.)

[73] En 1521 fué cuando el Santo estaba convaleciente de la herida recibida en Pamplona, y comenzó a leer las vidas de Cristo Nuestro Señor y de los Santos. (N. del A.)

[74] Encíclica Providentissimus; 18 de noviembre 1893.

[75] 1543.

[76] 1515. De suponer es que leyera ésta primero, sin perjuicio de que ya de sacerdote leyera la costeada por Felipe II.