Y pasó un Cristóbal de Olí, esforzado capitan y maestre de campo que fué en las guerras de Méjico, y murió en lo de Naco degollado por justicia, porque se alzó con una armada que le habia dado Cortés.
Estos tres capitanes que dicho tengo, fueron muy loados y alabados delante de su majestad cuando Cortés fué á la córte, porque dijo al Emperador nuestro señor que tuvo en su ejército, cuando conquistó á Méjico y Nueva-España, tres capitanes que podian ser tenidos en tanta estima como los muy afamados que hubo en el mundo. El primero que dijo fué D. Pedro de Albarado, que, demas de ser esforzado, tenia gracia en su persona y parecer para hacer gente de guerra; y dijo por el Cristóbal de Olí que era un Héctor en el esfuerzo para combatir persona por persona, y que si como era esforzado tuviera consejo, fuera muy más tenido en el esfuerzo que suelen decir de Héctor, mas habia de ser mandado; y dijo por el Gonzalo de Sandoval que era tan valeroso y esforzado capitan y de buenos consejos, que podia ser uno de los buenos coroneles que ha habido en España, y que en todo era tan bastante, que osara decir y hacer.
Y tambien dijo Cortés que tuvo muy buenos y valerosos soldados, y que peleábamos con muy gran esfuerzo; y lo que sobre este caso propone Bernal Diaz del Castillo es, que si esto que ahora dice Cortés, escribiera la primera vez que hizo relacion á su majestad de las cosas de la Nueva-España, bueno fuera; mas en aquel tiempo que escribió á su majestad, toda la honra y prez de nuestras conquistas se daba á sí mismo, y no hacia relacion de cómo se llamaban los capitanes y fuertes soldados, ni de nuestros heróicos hechos; sino escribia á su majestad: «Esto hice, esto otro mandé hacer á uno de mis capitanes;» é quedábamos en blanco hasta ya á la postre, que no podia ser ménos de nombrarnos.
Volvamos á nuestra relacion: pasó otro muy buen capitan y bien animoso, que se decia Juan Velazquez de Leon, murió en las puentes.
Pasó D. Francisco de Montejo, que despues de ganado Méjico fué Adelantado de Yucatan, murió en Castilla.
Y pasó Luis Marin, capitan que fué en lo de Méjico, persona preeminente y bien esforzado, murió de su muerte.
Y pasó un Pedro de Ircio, era ardid de corazon y de mediana estatura é pasicorto, é hablaba mucho que habia hecho y acontecido en Castilla por su persona, y lo que viamos é conociamos dél no era para nada, y llamábamosle que era otro Agrajes, sin obras; fué cierto tiempo capitan en la calzada de Tepeaquilla en el real de Sandoval.
Y pasó otro buen capitan que se decia Andrés de Tapia, fué muy esforzado, murió en Méjico de su muerte.
Pasó un Juan de Escalante, capitan que fué en la Villa-Rica cuando fuimos sobre Méjico, murió en poder de indios en la batalla que nombramos de Almería, que son unos pueblos que están entre Tucapan y Cempoal; tambien mataron en su compañía siete soldados que ya no se me acuerdan sus nombres, y le mataron el caballo: este fué el primer desman que tuvimos en la Nueva-España.
Y tambien pasó un Alonso de Ávila, fué capitan y el primer contador puesto por Cortés que hubo en la Nueva-España; persona muy esforzada, fué algo amigo de ruidos, y don Hernando Cortés, conociendo su inclinacion, porque no hubiese zizañas, procuró de lo enviar por procurador de la isla Española, do residia la audiencia Real y los frailes jerónimos que estaban por gobernadores, y cuando le envió le dió buenas barras y joyas de oro por contentalle.