Y demas de lo que dicho tengo, les enseñamos á tener mucho acato y obediencia á todos los religiosos y á los clérigos, y que cuando fuesen á sus pueblos les saliesen á recibir con candelas de cera encendidas y repicasen las campanas, y les diesen bien de comer, y así lo hacen con los religiosos; y tenian estos cumplimientos con los clérigos.

Demas de las buenas costumbres por mí dichas, tienen otras santas y buenas, porque cuando es el dia del Corpus Christi ó de Nuestra Señora, ú de otras fiestas solenes que entre nosotros hacemos procesiones, salen todos los más pueblos cercanos de esta ciudad de Guatimala en procesion con sus cruces y con candelas de cera encendidas, y traen en los hombros en andas la imágen del Santo ó Santa de que es la advocacion de su pueblo, lo más ricamente que pueden, y vienen cantando las letanías y otras santas oraciones, y tañen sus flautas y trompetas; y otro tanto hacen en sus pueblos cuando es el dia de las tales solenes fiestas, y tienen costumbre de ofrecer los domingos y pascuas, especialmente el dia de Todos-Santos.

Y pasemos adelante, y digamos cómo todos los más indios naturales destas tierras han deprendido muy bien todos los oficios que hay en Castilla entre nosotros, y tienen sus tiendas de los oficios y obreros, y ganan de comer á ello, y los plateros de oro y de plata, así de martillo como de vaciadizo, son muy extremados oficiales, y asimismo lapidarios y pintores; y los entalladores hacen tan primas obras con sus sútiles alegras de hierro, especialmente entallan esmeriles, y dentro dellos figurados todos los pasos de la santa Pasion de nuestro Redentor y Salvador Jesucristo, que si no los hubiera visto, no pudiera creer que indios lo hacian; que se me significa á mi juicio que aquel tan nombrado pintor como fué el muy antiguo Apéles, y de los de nuestros tiempos, que se dicen Berruguete y Micael Ángel, ni de otro moderno ahora nuevamente nombrado, natural de Búrgos, que se dice que en sus obras tan primas es otro Apéles, del cual se tiene gran fama, no harán con sus muy sútiles pinceles las obras de los esmeriles, ni relicarios que hacen tres indios grandes maestros de aquel oficio, mejicanos, que se dicen Andrés de Aquino y Juan de la Cruz y el Crespillo.

Y demas desto, todos los más hijos de principales solian ser gramáticos, y lo deprendian muy bien, si no se mandara quitar en el santo sínodo que mandó hacer el reverendísimo Arzobispo de Méjico; y muchos hijos de principales saben leer y escribir y componer libros de canto llano; y hay oficiales de tejer seda, raso y tafetan, y hacer paños de lana, aunque sean veinticuatrenos, hasta frisas y sayal, y mantas y frazadas, y son cardadores y perailes y tejedores, segun y de la manera que se hace en Segovia y en Cuenca, y otros sombrereros y jaboneros; solos dos oficios no han podido entrar en ellos, aunque lo han procurado, que es hacer el vidrio ni ser boticarios; mas yo los tengo por de tan buenos ingenios, que lo deprenderán muy bien, porque algunos dellos son cirujanos y herbolarios, y saben jugar de mano y hacer títeres, y hacen vihuelas muy buenas.

Pues labradores, de su naturaleza lo son ántes que viniésemos á la Nueva-España, y ahora crian ganado de todas suertes y doman bueyes, y aran las tierras, y siembran trigo, y lo benefician y cogen, y lo venden, y hacen pan y bizcocho, y han plantado sus tierras y heredades de todos los árboles y frutas que hemos traido de España, y venden el fruto que procede dello; y han puesto tantos árboles, que porque los duraznos no son buenos para la salud y los platanales les hacen mucha sombra, han cortado y cortan muchos, y lo ponen de membrillares y manzanas y perales, que los tienen en más estima.

Pasemos adelante y diré de la justicia que les hemos enseñado á guardar y cumplir, y cómo cada año eligen sus alcaldes ordinarios y regidores y escribanos y alguaciles, fiscales y mayordomos, y tienen sus casas de cabildo, donde se juntan dos dias de la semana, y ponen en ellas sus porteros y sentencian y mandan pagar deudas que se deben unos á otros, y por algunos delitos de crímen azotan y castigan; y si es por muertes ó cosas atroces, remítenlo á los gobernadores, si no hay audiencia Real; y segun me han dicho personas que lo saben muy bien, en Tlascala y en Tezcuco y en Cholula, y en Guaxocingo y en Tepeaca, y en otras ciudades grandes, cuando hacen los indios cabildo, que salen delante de los que están por gobernadores y alcaldes, maceros con mazas doradas, segun sacan los Vireyes de la Nueva-España; y hacen justicia con tanto primor y autoridad como entre nosotros, y se precian y desean saber mucho de las leyes del reino por donde sentencien.

Demas desto, todos los caciques tienen caballos y son ricos, traen jaeces con buenas sillas, y se pasean por las ciudades, villas y lugares donde se van á holgar ó son naturales, y llevan sus indios por pajes que les acompañan, y aun en algunos pueblos juegan cañas y corren toros y corren sortijas, especial si es dia de Corpus Christi ú de señor San Juan ó señor Santiago, ú de Nuestra Señora de Agosto, ó la advocacion de la iglesia del santo de su pueblo; y hay muchos que aguardan los toros, y aunque sean bravos, y muchos dellos son jinetes, en especial en un pueblo que se dice Chiapa de los Indios, y los que son caciques todos los más tienen caballos y algunos hatos de yeguas y mulas, y se ayudan con ello á traer leña y maíz y cal, y otras cosas deste arte, y lo venden por las plazas, y son muchos dellos arrieros segun y de la manera que en nuestra castilla se usa.

Y por no gastar más palabras, todos los oficios hacen muy perfectamente, hasta paños de tapicería.

Dejaré de hablar más en esta materia, y diré otras muchas grandezas que por nuestra causa ha habido y hay en esta Nueva-España.

CAPÍTULO CCX.