Duración y fin
El almuerzo suele durar, como mínimum, de 30 a 35 minutos.
La dueña de la casa procurará que la conversación sea general. A ella corresponde, como en una comida, dar la señal de levantarse, haciendo una ligera inclinación de cabeza a la señora de más rango al tiempo de ponerse en pie.
Salida del comedor y despedida
El anfitrión o el caballero más próximo a la puerta, la abre para dar paso a las señoras, que vuelven a la sala en el mismo orden con que salieron de ella, siendo la última, la dueña de la casa.
Siguen inmediatamente los caballeros, si el dueño está ausente, de lo contrario, suelen permanecer unos minutos más en el comedor, antes de pasar al salón a dar conversación a las señoras.
Unos veinte minutos después de terminado el almuerzo, se despiden los convidados.
Después del almuerzo se sirve el café y té en una pieza separada, tomándolo las señoras sentadas y los caballeros de pie, sirviéndolo las señoritas de la casa, que es lo más propio, o bien la dueña. Una vez tomado el té o café, los caballeros recogen las tazas de las señoras, y no los criados. Del licor que se sirve después del café solo ha de tomarse una copa.
Es contrario a todas las reglas de la galantería y a la consideración que merecen las señoras, el fumar mientras estas estén presentes, si no media mucha intimidad con la dueña de la casa y esta insiste para que se fume. En cambio, las señoras corresponden a esta deferencia no prolongando su permanencia en la sala para dejar a los hombres en libertad de fumar.