Cuando hay brindis los inaugura el anfitrión. Los convidados levantarán su vaso, haciendo una ligera inclinación antes de beber.

Si se brinda por un caballero presente, debe este levantarse al saludar; si por una señora, esta no se levanta, pero se inclina y los convidados la saludan.

Puede también indicarse que se va a beber a la salud de la dueña de la casa, o de otra de las señoras presentes, dirigiendo la mirada a aquella por quien se brinda y levantando al propio tiempo el vaso antes de llevarlo a los labios.

Los caballeros pueden apurar los vasos: las señoras solo humedecen sus labios.

Fin de la comida

Cuando la dueña de la casa da la señal, todos se levantan, dejando la servilleta a la izquierda del plato.

Regreso al salón

Los convidados, terminada la comida y ya en el salón, entablarán conversaciones o buscarán entretenimiento en la música; pero en los convites de ceremonia no hay que recurrir a este último medio para llenar los dos o tres cuartos de hora que los convidados suelen pasar en la sala después de la comida, a menos que haya concierto o baile después de aquella.

Despedida

No está sometido a regla el orden en que deben despedirse los convidados, pero sí la hora, que suele ser la de las diez.