Esto prueba que la minería es de naturaleza aristocrática, mientras que la agricultura es de naturaleza democrática. La primera enriquece á unos cuantos y esclaviza á muchos; la última enriquece á todos. Tómese como ejemplo al Egipto ó á Cuba que fué prácticamente devastada por revoluciones que duraron casi dos generaciones, y que se ha reconstituido en cuatro ó cinco años de paz. Hoy el puerto de la Habana, por sí solo, exporta más que toda la República mexicana, en la proporción de 8 á 1.
Porfirio Díaz y su camarilla, de la que Limantour es el jefe, no han hecho más que exprimir á México como si fuese un limón. No se han ocupado más que en vender concesiones, en hacer pactos, empréstitos, planes, tramas y en jugar su egoísta y repugnante partida de chanchullos. Nada tiene de extraño que no hayan fomentado la inmigración, porque para hacerlo habría sido necesario gastar dinero y establecer una organización perfecta; por eso alientan el ingreso de los ricos capitalistas extranjeros, quienes pagan bien las concesiones y no se inmiscuyen en la política.
Uno de los artículos del programa del partido liberal, establece que se den término á los empréstitos extranjeros, con excepción de los que tengan por objeto la irrigación. En otro artículo se consigna que se dictará una ley prohibiendo el sistema de peones en las haciendas.
Este es otro de los problemas importantes: suprimir el sistema del peonaje y dividir la “Latifundiae”, es decir las grandes porciones de terrenos acaparadas por unos cuantos gobernadores y terratenientes.
Nada se ha hecho en pro de la instrucción de los indios los que, aunque son despreciados, como inútiles, forman la espina dorsal del país, pues además de que suman el 35 % de la población, son los que desempeñan todas las labores manuales. Si todos los indios desapareciesen, México quedaría tan desvalido como un niño de meses.
El gobierno de México se ve obligado cada dos ó tres años á suprimir los derechos arancelarios del trigo y del maíz extranjeros, á causa de que los métodos primitivos y la negligencia de la agricultura no permiten al país cosechar lo suficiente de esos cereales para alimentar la población.
En México tienen la mayor fábrica del mundo para tejidos de algodón, y sin embargo, los fabricantes se ven obligados á importar la materia prima, á pesar de que se produce en el país tan bien como en Egipto ó en Texas, pero no en cantidad suficiente. Allí se encuentra la mayor fábrica de cigarros del mundo, “El Buen Tono”, la que provee al mismo gobierno francés. En Necaxa tienen la mayor planta eléctrica conocida, la de la “Mexican Light and Power Co.”, cuya compañía ha gastado $65,000,000, derivado la corriente de más de 30 ríos, represado 10 lagos y dentro de pocos meses se hallará en aptitud de ministrar 300,000 caballos de fuerza. Actualmente produce 50,000, y materialmente alumbra á toda la ciudad de México y da potencia motriz á los tranvías y á las fábricas.
Tienen la mejor cerveza del mundo, exceptuando las alemanas; tienen fuentes de petróleo verdaderamente maravillosas; bosques en las vertientes del Pacífico que jamás han sentido los efectos del hacha. Todo, desde el plátano, el mango, el hule, la piña, cuantas frutas tropicales se conocen, hasta las fresas, las uvas y las manzanas de los climas templados. Cosechan el mejor café del mundo. En Guanajuato se recogen durante todo el año violetas y fresas. Con irrigación pueden levantar dos y tres cosechas de trigo y de maíz. Aquella es una nueva Tierra de Canaán, que está esperando la llegada de otro Moisés que la descubra.
Mr. Canalizo, joven mexicano dotado de buena inteligencia mercantil y una práctica americana en materia de negocios, ha creado una Asociación Financiera, que es el sistema mejor y más digno de confianza para obtener datos referentes á los recursos de la agricultura, del comercio y de la industria nacionales, y sin la cual, como lo observó con tanto acierto Porfirio Díaz, México sería como un libro sin índice.
Francisco Bulnes, escritor brillante y culto de México, escribió, hace pocos años, un libro sobre el porvenir de los pueblos latinoamericanos. En él divide á la humanidad en tres grandes razas: la raza del trigo, la raza del maíz y la raza del arroz. Da la supremacía á la raza que se alimenta con trigo, esto es, á la europea y á la norteamericana. Muéstrase muy escéptico respecto á lo futuro de la América latina, y cree que lo único que pudiera salvarla es la inmigración, que de lo contrario está perfectamente seguro de que el alcoholismo, la quijotería y la inercia acabarán en breve con sus entidades políticas. Piensa que la América del Sur será repartida entre tres poderes agresivos: Argentina, Chile y Brasil, y que México inevitablemente adquirirá la supremacía sobre la América Central.