Pura
Ni yo con el abanico. ¡Con los duros que me ha ganao este!
Sole
Ya, ya; el gandumbas ese ha metío la sala en un puño.
Pura
¡Paece mentira, una pizca de hombre!
Paquita
¡Porque hay que ver lo ruin!
Sole
Pos ya veis... El otro día, que me había yo hartao de dejar pesetas, por no perderlo too, vi un duro distraído y fui a por él; y cuando pagaban voy y dije, digo: Ese duro de la calle es mío. Y va él y dice: «El duro es de este señor... pero la calle es de too el mundo, conque a ella». Y me señala la puerta.