(Aterrado.) ¡Mi hija!... (Fingiendo extremada energía.) Bueno, señora..., basta de..., y ahora mismo sale usté por... (Perplejo y atontado mira alternativamente a las dos puertas, la de la sala y la de la escalera, y no sabe cuál señalar.) por... por... por ahí... ¡que yo la arreglaré!... (Le señala la sala.) ¡Fuera!
Sole
¡Pero, don Antonio!
Antonio
¡Fuera!
Sole
(No m’ha fallao. De rodillitas, ¡Mío!)
(Vase a la sala.)
Leonor
¿Es esa la tramposa, papá?