Antonio

Que tienen un ángel custodio que vela por ellos.

Paco

Y mire usté... (Don Antonio se vuelve rápidamente y aterrado, creyendo que vienen.) Y mire usté que ir a estrellarse con usté... ¡Ja, ja!

Antonio

¡Ya, ya, estrellarse conmigo! Bueno; pues me va usté a hacer el favor... ¡ja, ja, ja!... espere usté que me acabe de reír... de mandarles el siguiente recadito: que como se personen en esta su casa, les voy a dar una de bofetás, que va a tener que hacer las particiones un notario. Eso de prólogo. Y de epílogo, que como no saquen kilométrico, no encuentran los dientes, ¡por estas!

Mariano

Pero ¿tú los conoces? ¿Sabes quiénes son?

Antonio

¡Sí, hombre, tres desvencijaos!... ¡Naa! ¡Asoman por ahí y no vas a ver más que una nube de polvo!