Antonio
¡Pero qué malicioso! Estos amigos me esperaban. Los otros eran de verdad; me han entretenido, llegué tarde y claro...
Marcos
Eso de claro...
Leonor
Bueno, papá; yo me voy, que es la hora de entrar al obrador. Aquí te quedas con Marcos.
Antonio
¿Pero por qué vas a trabajar, hija mía?
Leonor
Pero si no aprendo bien a sombrerera, ¿cómo quieres que luego me establezca con el dinerito que tenemos guardado?