Que son chiquitos como aceitunas... y tiene dos niñas, como dos perdigones.
Leonor
Hombre, no te diré yo que sean unas niñas como para llevarlas con «mamuasel», pero como expresivas...
Antonio
No, si para mí, con que sea bueno y te quiera, ya tiene la mayor hermosura. (Se sienta a escribir.)
Leonor
¿Qué vas a escribir, papá?
Antonio
Pues voy a redactarte el recibito para la señora Calixta. Así, al entregarle el traje, le entregas la cuenta, y siempre es menos violento que pedirle el dinero de viva voz.
Leonor