Antonio

Sí, hijo mío, toma. (Le da otra copa, que se la bebe.) Pero te advierto que este es más estomacal. Pues volviendo a lo de mi hija, te juro, Marquitos, que estoy pasando por ella, solo por ella, unos días horrendos.

Marcos

¿Pero qué dice usté?

Antonio

¡Sí, Marquitos, sí!... ¡Me acecha un peligro de muerte! Acércate, quiero confesártelo todo.

(Tembloroso y dando al momento gran interés, sirve dos copas de vino, ofrece una a Marcos y aproxima su silla a la del interlocutor.)

Marcos

(Se sienta. Bebe.) No, yo quería del estomacal.

Antonio