Sole
¡Pero, Dios mío, qué afrenta!... ¡Y por tres cochinos duros!... ¿No podrían ustedes, aunque fuese entre los dos?...
Marcos
(Rebañando su bolsillo.) Calle usté a ver si yo... Yo no tengo más que doce pesetas treinta y cinco céntimos... ¿si sirven?
Sole
¡Ay, cómo no!... ¡Pero que me habéis salvao! Siete tuyos y aquí lo del pollo... Pero por supuesto, en calidá de devolución, que coste.
Marcos
¡Señora, por Dios!...
Sole
¡Que si no, no lo tomo!...