Leonor
¡Ay, en cuanto le diga que está usté aquí, qué alegría va a tener! Porque esta, mañana, ya desesperado de dar con usté, y creyendo que se había vuelto usté a Málaga, ha sacao un kilométrico para ir a buscarle.
Quemarropa
¡Un kilométrico!
Leonor
Sí, señor; verá usté, aquí en la americana creo que lo tiene. (Coge la americana, busca por los bolsillos y empieza a sacar de ellos navajas y pistolas, que tira ruidosamente sobre la mesa.)
Quemarropa
¡Caray, va pertrechao!
Leonor
Pos en el traje nuevo tiene más. Pero no lo encuentro. Se conoce que lo lleva encima. Ya se lo enseñará él a usté cuando salga. (Se sienta y con la mano golpea en la mesa. De pronto se oye un golpe seco, que inquieta al Quemarropa; luego, voces de disputa, dos o tres estacazos y ayes.)