Antonio

Dígame.

Társilo

Pues usté s’acordará que me dijo el día primero que me pasara por aquí a hacer efectivos los cuatro recibos que me se adeudan, hoy nueve del que corre.

Antonio

(Aparte, angustiado.) (Del que quisiera correr.)

Társilo

(Que ha empezado a hojear un paquete de recibos que lleva.) De forma que aquí los tie usté... (Se moja el dedo, aparta cuatro y los presenta.)

Antonio

Uno, dos, tres, cuatro... exactamente, señor Társilo; cuatro recibos... Ahora bien, es decir, ahora mal... o mejor dicho, el caso es, señor Társilo, que en este momento, y comoquiera que no he podido hacer efectivas ciertas cantidades que yo esperaba, me es imposible... (El señor Társilo da un terrible puñetazo sobre la mesa ) ¡Mi madre!... (Asustado, suelta los recibos encima de la mesa y los vuelve a recoger el portero.)