Antonio

Sí, señora; verá usted... Al niño, el trajecito, bien, bien del todo no le sienta; ¡pa qué nos vamos a engañar! Ahora, que yo creo que bajándole de aquí, metiéndole de este lao, sacándole de esta sisa...

Calixta

¡Usté quie decir que haciéndole otro, vamos!

Antonio

No, no creo yo que sea para tanto. Mira, Leonorcita, fíjate, hija; a este niño lo que hay que hacer es cortarle el cuello... dame un cuchi... digo, dame unas tijeras.

Leonor

(Se las da.) Toma.

Antonio

Dame los alfileres. Lo dejo como un figurín, va usté a ver. Verás tú cómo remetiéndole de esta sisa... (Le hace un pliegue, le clava un alfiler y le pincha.)