Mariano

(Abrazándole.) En fin, estuchista, que desde la presente te quiero como cosa nuestra.

Marcos

Gracias, don Mariano; es usté muy simpático.

Mariano

Naa, hijo, que no tiene uno desalquilao el prencipal izquierda. Yo también tengo una chiquilla, un capullito de rosa, no despreciando a nadie, y ella... ¡pos también tie otro sinvergüenza! Naa, Antoñito; esta juventú, que como está encargá de la confeción d’agüelos, ¡pues se quie dar una prisa loca! ¿Y qué le vas a hacer?... Lo que yo digo: «Arrear y alante, y ¡viva la vida!»... Y naa más. ¡Ah, bueno, y ya habrás visto, nena, que ayer me escribiste y m’ha faltao tiempo!

Leonor

Ya, ya... Muchas gracias, padrino.

Mariano

(Con cierta solemnidad.) Y que os traigo... os traigo una buena noticia.