Antonio
Sí, lo comprendo. Pero es que yo...
Mariano
Y te advierto que salíais d’apuros, porque dan mil pesetas mensuales.
Antonio
(En el colmo del asombro y de la exaltación.) ¿Qué?... ¡¡Qué has dicho!!... ¿Mil pesetas?...
Mariano
¡Mil! Y si ties empuje y suerte, pue que más.
Antonio
¡¡Más!!... ¡¡Yo mil pesetas!!... ¡Uno... dos... cinco... cerca de siete duros diarios!... ¡Voy, Mariano, voy!