¿Yo?... ¡Por Dios, don Gonzalo, no haga usted caso de esos guasones!... ¡Yo cazador!... Nada de eso... Que cojo alguna que otra liebre, una perdicilla, pero nada...

Gonz.

Bueno, bueno... usted es muy modesto; de todos modos, he oído decir que le gustan a usted mucho mis dos perros setter, Castor y Polux... Una buena parejita, ¿eh?...

Num.

Hombre, como gustarme, ya lo creo. Son dos perros preciosos.

Gonz.

Pues bien, a la una los tendrá usted en su casa.

Num.

¡Quiá, por Dios, don Gonzalo, de ninguna manera!...

Gonz.