A la una los tendrá usted en su casa.
Num.
Bueno...
Gonz.
Además, también le voy a mandar a usted...
Num.
¡No, no, por Dios!... No me mande usted nada más... yo le suplico...
Gonz.
Ah, sí, sí, sí... ha de ser para mi hermana, conque empiece usted a disfrutarlo. Le voy a mandar mi cuadro, mi célebre cuadro, último vestigio de mi bohemia artística. Una copia que hice de la Rendición de Breda, la obra colosal de Velázquez, conocida vulgarmente por el cuadro de las lanzas...
Num.