Num.

(Con miedo creciente.) ¡Qué casualidad!

Flora

De pronto los amantes, yo no sé por qué, se miran, se prenden de las manos, se atraen.

Num.

(¡Cielos!)

Flora

Y un beso une sus labios; un beso largo, prolongado; uno de esos besos de Cine, durante los cuales todo se atenúa, se desvanece, se esfuma, se borra, y... aparece un letrero que dice, Milano Films. Pues bien, Nume, ese final...

Num.

¡No, no... jamás... Florita!... Cálmate o pido socorro... No quiero dejarme llevar de la embriaguez. ¡Yo no llego al Milano ni aunque me emplumen!...