Pic.

Yo la ruego que me escuche una palabra, una sola palabra.

Flora

Si no es más que una, oiréla por cortesía. Hable.

Pic.

Florita, yo no ignoro su situación de usted, desgraciadamente.

Flora

¿Cómo desgraciadamente?

Pic.

Desgraciadamente, sí... no quito una letra. Y comprenderá usted que cuando ni el respeto a las circunstancias en que usted se halla ni el temor a ninguna otra clase de incidentes me detiene, muy grave y muy hondo debe ser lo que pretendo decirla.