Pero Picavea, por lo visto, ha corrido mucho más que las versiones, porque no damos con él por parte alguna; ¡ni con el rastro siquiera!

Lac.

¡Qué fatalidad!

Gonz.

¿Habéis ido a su casa?

Peña

Lo primero que hicimos. Y dice la patrona que la misma noche de la cuestión llegó lívido, sin apetito y que a instancias suyas lo único que pudo hacerle tomar fueron unas patas de liebre, unas alas de pollo y un poco de gaseosa... cosas ligeras como ves, fugitivas...

Lac.

Y tan fugitivas.

Peña