(Aparte.) (¡Y no invitarte!...) Ya, ya... ¡qué canalla!
Gonz.
Calme, calme su justa cólera, amigo Galán. Su honor queda inmaculado, y puesto que la dicha renace para nosotros, no pensemos ya sino en la felicidad de Florita y de usted; porque mi deseo es que se casen a escape.
Num.
Hombre, don Gonzalo, yo a escape, la verdad...
Gonz.
No quiero que surjan otros incidentes. La vida está llena de asechanzas. Acaba usted de verlo.
Marc.
Bueno, pero Galán lo que desea es un plazo para...
Gonz.