Como hacerme, sí me hace la Pascua, pero, vamos, es que yo... es que yo, don Gonzalo, la verdad, quiero serle a usted franco, hablarle con toda el alma.
Gonz.
Dígame, dígame, amigo Galán.
Num.
¿Dice usted que Picavea ha huído?
Gonz.
Ha huído. Indudable.
Num.
Pues bien, yo tengo que decirle a usted que hasta que ese hombre parezca y yo le mate, yo no puedo casarme, don Gonzalo.
Gonz.