Gonz.

Abrevie usted los períodos; porque entre la tartamudez y la abundancia retórica no acabaríamos nunca.

Pic.

Lo que quiero decir es que mi gratitud por la bondad de recibirme...

Gonz.

Nada tiene que agradecerme. Cumplo con mi deber de caballero. Hable.

Pic.

(Cayendo súbitamente de rodillas a los pies de don Gonzalo.) ¡Ah, don Gonzalo... escúpame usted, máteme usted!... Coja usted una de esas nobles tizonas y déme usted una estocada.

Gonz.

Señor mío, eso no sería digno...