Num.

Sí, voy a salir; porque hasta que no me vea no se asoma.

Men.

Ya va a abrir, ya va a abrir...

Num.

Ahora verás aparecer su juvenil y linda carita... ahora verás cómo fulgen sus ojos africanos. ¡Fíjate!... (Sale.) ¡Ejem, ejem!... (Tose delicadamente. Se abre la ventana poco a poco y asoma entre las persianas la cara ridícula, pintarrajeada y sonriente de la señorita de Trevelez.)

ESCENA IX

DICHOS y FLORITA

Flora

(Después de mirar con rubor a un lado y a otro.) Buenos días, amigo Galán.