Absolutamente todo. Los interesados están prevenidos, las cartas en su destino, las víctimas convencidas, nuestra retirada cubierta. No me quedó un cabo suelto.
Tor.
¿De modo que tú crees que esta broma insigne, imaginada por ti?...
Tito
Va a superar a cuantas hemos dado, y las hemos dado inauditas. Va a ser una broma tan estupenda que quedará en los anales de la ciudad como la burla más perversa de que haya memoria. Ya lo veréis.
Tor.
Verdaderamente a mí, a medida que se acerca la hora me va dando un poco de miedo.
Man.
¡Ja, ja!... ¡tú, temores pueriles!
Tor.