(¡Qué bíceps!)
Gonz.
¿Qué dice?
Num.
Nada, nada, nada...
Gonz.
Y después de hecha esta ratificación de afecto, diré a usted que le he molestado, querido Galán, para invitarle, al mismo tiempo que a Marcelino, a una suaré que celebraremos en breve en los jardines de mi casa, que es la de ustedes...
Num.
Con mucho gusto, don Gonzalo.
Gonz.