Anastasia

Que sí, hombre, que sí. Y le ices a don Acisclo que too s’hará y como lo que él tie mandao. Y que se tratará a esos señores mismamente como si fuan dos príncipes.

Morrones

Sí, señora, porque lo que él me tie dicho, fue que me dijo, dice: «Pos ándate corriendo y le dices a la señá Anastasia que a esos dos señores forasteros pues y que les ponga a su disposición la sala prencipal con toos los muebles de lujo.»

Anastasia

Pos ya lo estás viendo: el espejo dorao, la cómoda e mármol y la sillería buena, que no siendo al Obispo, no dejo sentar a naide.

Morrones

Y me añadió que les pusiese usté un retrato el Rey en la sala, la meceora menos derrengá, endredones, alfombra p’al suelo y escupidera.

Eustaquio

¡Atiza!