Pepe
(¡Caray, qué léxico!) (Alto.) Sí, señor, pase usted, adelante.
Cazorla
Discúlpeme, señor mío, si en una forma poco rectilínea y cediendo a presiones jerárquicas, me permito intercalar en sus familiares sosiegos la inoportunidad de una intromisión esporádica.
Pepe
(Alto.) Alfredo, sal, que ha venido un pariente de Sánchez de Toca. (Alfredo sale y le hace una reverencia.)
Cazorla
No, perdone usted, señor Ojeda, no me une ningún lazo consanguíneo con el susodicho primate, aunque por honra preclara yo tendríalo.
Pepe
No, yo lo decía porque verdaderamente, señor Cazorla, se expresa usted con una corrección tan académica como desusada en estos pequeños pueblos donde precisa un lenguaje vulgar para la recíproca comprensión.