Cazorla

(Algo contrariado.) No, sabe usted, que en casa, cuando se acaba la bencina le echan Anís del Mono y casi nunca prende. Pero con paciencia... (Sigue disparando.)

Pepe

Bueno, ¿y qué trae el señor Cazorla por este su cuarto hotelero?

Cazorla

Pues servidor, viene, ante todo, en nombre del Consistorio que indignamente secretarieo a ofrendarles los más férvidos testimonios admirativos y las más respetuosas sumisiones. (Sigue disparando.)

Pepe

Pues trasfusióneles usted nuestros más rendidos, ¡qué digo rendidos!... nuestros más derrengados testimonios de inenarrable gratitud, aunque no nos expliquemos la cortesía concejalesca.

Alfredo

Tome una cerilla. (Se la ofrece.)